“Al tercer trimestre de 2024 se registró una tasa de crecimiento acumulada del 2,14% ligeramente inferior a la observada en el segundo trimestre en que llegamos a 2,58 (%), pero superior a la que tuvimos en el primer trimestre, donde sólo crecimos en 1,31%”, explicó el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia.
El Producto Interno Bruto (PIB) del país registró un crecimiento económico del 2,14% al tercer trimestre de 2024, “ligeramente inferior” al observado en el segundo trimestre, pero superior al primero, informó este martes el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia.
“Al tercer trimestre de 2024 se registró una tasa de crecimiento acumulada del 2,14% ligeramente inferior a la observada en el segundo trimestre en que llegamos a 2,58 (%), pero superior a la que tuvimos en el primer trimestre, donde sólo crecimos en 1,31%”, explicó en conferencia de prensa.
Según los datos, esa tasa de crecimiento es impulsada por los servicios personales, comunales, restaurantes, hotelería, comida en general, que muestran uno de los crecimientos más elevados dentro de la economía, llegando a 5,49%.
Seguido de electricidad, gas y agua, con 5,01% de crecimiento; establecimientos financieros, 4,51%; sector agropecuario, 3,83%; comunicaciones, 3,04%; Comercio, 3,04%; minería, 3,02%; transporte, 2,61%; construcción, 2,53%; servicio de la administración pública, 0,88%; y petróleo y gas natural, -12,87%.
“Petróleo y gas natural, producto de la tenencia continua que estamos observando de declinamiento en la producción de nuestros campos petrolíferos, tiene una tasa de decrecimiento de -12,87%, afectando negativamente al Producto Interno Bruto”, aclaró el director del INE.
Añadió que, por otra parte, el sector agropecuario registró un crecimiento del 3,83% y se destaca el repunte del rubro pecuario, más específicamente el crecimiento de ganado bovino al 9,3% “cifra significativa”.
Los productos agrícolas no industriales, es decir aquellos que abastecen la canasta básica, siendo verduras, hortalizas, frutas y sus principales componentes, crecieron al 2,81%.
Y los productos agrícolas industriales, la partida más significativa dentro del sector agropecuario, donde se encuentra la soya y el girasol, muestran un crecimiento “muy bajo”, de tan solo 0,09%.
“En tanto, la papa ha tenido un crecimiento del 7,85% versus similar periodo de la gestión pasada. En febrero de 2024 el precio es el más bajo de los últimos años, esto implica que la buena producción de papa se tradujo en buenos precios a lo largo de la gestión 2024, lo cual es consistente con la teoría económica”, resaltó Arandia.
Mientras que la producción de soya disminuyó en términos agregados un 18,8%, “con una baja de esta magnitud obviamente que se tenía que tener desequilibrios en los productos finales como ser de la producción de aceite”, sostuvo.
Por otro lado, la construcción mostró una caída que se origina principalmente por un menor, o una relentización del crecimiento de la venta de cemento, sobre todo en el departamento de Santa Cruz donde se observa una caída de más de 4 puntos porcentuales (pp) con relación al segundo trimestre; sin embargo, la comercialización de cemento en el departamento de La Paz aumentó en más del 9%.
“Entonces ¿qué significa esto?, que en Santa Cruz la construcción enfrenta problemas; en cambio en La Paz, la construcción muestra un desempeño mejor que el resto de la media del país. Esta cifra es corroborada por la demanda de las barras de acero para la construcción”, indicó.