Conoce las consecuencias para la salud de dormir con el celular cargando cerca nuestro y cómo puedes mitigar los riesgos
¿Pasas demasiado tiempo deslizando el dedo por la pantalla del móvil con la excusa de informarse, pera al final de cuentas «pasas el rato» scrolleando y recorriendo el «feed» de las redes sociales, que no hacen más que sobrecargar nuestros estímulos y poner la mente en modo «automático»?
Si es así, es momento de reflexionar sobre este peligroso hábito que acapara parte de la vida cotidiana de muchos de nosotros.
Según un reciente estudio, los españoles dedican un promedio de 5 horas al día a scrollear. Seguro te parece mucho tiempo, pero ¿por qué muchos de nosotros no podemos dejar de hacerlo?
La clave está en nuestro cerebro, por eso en este artículo explicaremos qué pasa a nivel neuronal, pero además cómo puedes evitar scrollear de manera compulsiva.
Qué es el scrolling, el hábito del que no podemos escapar
El scrolling constante y la exposición a información impactante produce la liberación de una hormona llamada dopamina en tres zonas del cerebro:
- La vía mesocortical, asociada a funciones como el razonamiento, la atención o el aprendizaje.
- La vía nigroestriada, asociada al movimiento y las reacciones sensoriales.
- La vía mesolímbica, asociada a ciertas emociones como la ansiedad.
Esta reacción puede producir un tipo de adicción similar a cuando una persona consume drogas estimulantes, como las anfetaminas.
En suma, el scrolling lentamente se vuelve un hábito cotidiano ya aprendido, como abrir y cerrar una puerta, explica un estudio de la Universidad de Leeds Beckett, y afirma que se trata de un impulso automático que no es tan fácil de controlar por la sencilla razón que se vuelve un hábito casi adictivo. La clave está en el cerebro.
Qué pasa en nuestro cerebro cuando estás scrolleando el celular
Hay dos razones por lo que no podemos dejar de scrollear el celular: la primera es que el cerebro tiene un sistema de recompensa y busca sensaciones de placer y alegría; y la segunda es que entramos en un estado mental donde no advertimos el tiempo que pasamos con el móvil.
#En busca de placer
El circuito de recompensa cerebral es un complejo neuronal que nos vuelve más proclives a repetir conductas y estímulos de sensaciones de deseo y placer que nos gustaron.
Es decir, algunas regiones del cerebro se asocian con las sensaciones de placer y euforia que se activan como respuesta a ciertos estímulos electroquímicos provocados a partir de nuestros sentidos.
Según explica Éilish Duke, profesora sénior de psicología en la Universidad de Leeds Beckett, el cerebro está buscando «esa novedad, este próximo golpe de placer, lo que sea que podamos realmente disfrutar”, y añade que en este caso “para muchos de nosotros, esa novedad viene en forma de nuestro teléfono”.
En este sentido, un tweet, una foto, una noticia, siempre tiene algo nuevo que ofrecer.